¿Cómo se gestó la candidatura de Darío Nieto a legislador porteño? | El secretario que sabía demasiado 


En el frenesí del cierre de listas, mientras los ojos estaban concentrados en las peleas intestinas por la distribución de las bancas, un nombre pasó casi desapercibido, ubicado en un lejano noveno puesto para la Legislatura porteña: Darío Nieto, involucrado en la causa que investiga el espionaje ilegal llevado a cabo durante el macrismo, era candidato en la Ciudad de Buenos Aires. Secretario privado de Mauricio Macri durante su paso por la Casa Rosada, Nieto fue una de las pocas personas por las cuales el ex presidente pidió explícitamente antes de tomarse un avión a Europa y desentenderse del armado final de las candidaturas. Mientras que en la Coalición Cívica y el radicalismo la designación no hizo mucho ruido, el pronunciamiento de Macri por Nieto sí movió el avispero en parte del Pro. Allí no se habla de fueros, sino de “caprichos de Macri” y de la aparente falta de poder del fundador de Juntos Por el Cambio que, después de liderar las tropas por cuatro años, sólo pudo ubicar a un diputado y a un legislador porteño en las elecciones de medio término. “Es la primera vez en mi vida que soy candidato. Tomé la decisión porque siento que es momento de hacer todo lo que podamos para cambiar las cosas y quiero ponerle el cuerpo a esta lucha para no regalar el país tan fácil a los que nos quieren llevar puestos”, publicó Darío Nieto en sus redes sociales la madrugada del 25, una hora después de que hubieran cerrado oficialmente las listas. Su candidatura había sido sellada exactamente un mes antes, durante la reunión cumbre entre Horacio Rodríguez Larreta y Mauricio Macri en Acassuso, en la que se pretendió (sin éxito) llegar a un criterio general de cara a las elecciones que apaciguara las tensiones al interior del Pro. Un día después Macri partió a Europa, fracasando en su intento de convencer a María Eugenia Vidal que compitiera en la Provincia y soltándole la mano a Patricia Bullrich para que disputara sola la interna en la Ciudad con Larreta. Derrotado y oficialmente declarado prescindente en la interna del Pro, Macri solo intercedió por dos personas en la negociación con Larreta: el ex titular del Sistema de Medios Públicos, Hernán Lombardi, para diputado nacional y su secretario Darío Nieto para legislador porteño. Si bien Fernando Iglesias también era uno de sus preferidos, quien se puso su candidatura al hombro fue Patricia Bullrich.Sobre fueros y militancia Pro”Hay poca gente que a Macri le importa y Darío Nieto es uno de ellos”, sintetiza un vocero del Pro. Con 36 años de edad, Nieto estuvo la mayor parte de su vida ligado al ex presidente y a su proyecto político: integrante de la Juventud Pro, empezó a militar en el 2008 por el macrismo en la Facultad de Ciencias Sociales, luego conoció a Francisco Quintana, hombre cercano a Marcos Peña, y se fue a trabajar con él como asesor en la Legislatura. Una vez que ingresó al mundo Peña nunca lo abandonó del todo. En el 2015 se encargó de la comunicación de Gabriela Michetti, quien luego resultaría electa vicepresidenta, y en diciembre terminó siendo designado secretario privado de Macri en Casa Rosada. Allí comenzó a manejar su agenda diaria, planificaba sus viajes, la logística, la ceremonial. Se convirtió en la sombra de Macri: a donde este iba, Nieto lo seguía.Luego de la derrota del gobierno de Cambiemos, Nieto siguió trabajando con Macri, aunque siempre con un perfil bajo. En el 2020, sin embargo, la Justicia allanó su casa en el marco de la causa que investiga la trama de espionaje ilegal llevada a cabo durante el gobierno de Macri, y su nombre empezó a aparecer en la tapa de todos los diarios.  Originalmente imputado por haber recibido dos informes de espías de la AFI sobre las comunidades mapuches y las movilizaciones contra la reforma previsional del 2017 a través de Susana Martinengo, se le terminó dictando “falta de mérito”. Aunque la querella apeló y ahora la decisión está en manos de la Cámara Federal de La Plata. Tanto la UIF como los abogados querellantes de la causa entienden que Nieto era un canal clave a través del cual Macri recibía información de inteligencia que se recolectaba de manera ilegal. En este contexto, su designación como precandidato a legislador porteño llevó inmediatamente la discusión al tema de los fueros. “Es todo una mentira. Él no tuvo nada que ver con el mundo del espionaje y la AFI, pero más allá de eso, un legislador de la Ciudad tiene inmunidad de arresto frente a la Justicia de la Ciudad en causas locales, en las causas federales no tiene fueros”, se indignaron desde el entorno cercano de Nieto. Según explica un colaborador, Nieto decidió a principio de año que era tiempo “de dar la cara” y, conversando con Macri, se llegó a la idea de una candidatura para la Legislatura porteña. “Es un tipo leal, con una gran relación personal y política con Mauricio. Lo de la protección legal del cargo es una estupidez, un legislador no tiene fueros”, lo defendió, por su parte, un funcionario muy cercano a Macri. Reacciones internasTanto en la Coalición Cívica como en la UCR porteña son tajantes cuando se les pregunta por Darío Nieto: “Es un tema del Pro”. En el radicalismo perdura la bronca del 2015, cuando Larreta le negó a Martín Lousteau la posibilidad de ir a una interna por la Jefatura de Gobierno en la Ciudad, por lo que insisten en que ellos no impugnarán los candidatos de otro partido. “Así como el Pro no puede opinar sobre nuestros candidatos nosotros tampoco, si no pasa como hace unos años cuando nos vetaban nuestros candidatos”, afirmó un legislador porteño cercano a Lousteau. En la Coalición Cívica, mientras tanto, se muestran satisfechos por el armado final de las listas y no tienen interés en pelearse por él. “Hay sapos peores, como Pablo Walter”, deslizó por lo bajo uno de los líderes de la CC, haciendo referencia al precandidato a diputado del Pro que en el pasado fue vocero del represor Antonio Bussi. En el Pro, en cambio, la designación de Nieto hizo más ruido, especialmente cerca de Patricia Bullrich. Y es que Macri hizo por su secretario lo que no hizo por Bullrich: apostar a su candidatura. “Es un tema de ego. Es decir: ‘Estoy acá, yo mando, yo existo, no me van a jubilar’. El problema no es Darío, es que Macri haya querido meter a su secretario”, explica a este medio un colaborador de Bullrich. En este sentido, la inclusión de Nieto en la lista es percibida como un “capricho” de Macri, que responde más a una arbitrariedad afectiva que a un plan político. “Es como Gustavo (Santos) en Córdoba. Lo quiere a Gustavo porque es el amigo, lo quiere a Darío y a Hernán. Se obsesiona con algunos, ¿pero qué hay del resto del país?”, se pregunta, irónico. Mientras que en una parte del Pro aún no pueden creer que Macri haya decidido tomarse un avión e irse a Europa en pleno cierre de listas, otra parte celebra haberse liberado del peso del ex mandatario. “Horacio no resistió la candidatura de Nieto”, indican desde el entorno del jefe de Gobierno porteño, ¿y por qué habría de hacerlo? Solo le costó dos legisladores a Larreta hacerse con el armado electoral de JxC. 

Fuente: https://www.pagina12.com.ar/358623-como-se-gesto-la-candidatura-de-dario-nieto-a-legislador-por