¿Creer o reventar?


Ante la segunda ola del coronavirus, frente el rebrote que nos asola, los que nos confesamos creyentes deberíamos demostrar que somos seres racionales y no poseedores de una creencia infantil y mágica.Mucho he escuchado en estos tiempos que «yo no voy a enfermarme porque Dios está conmigo». Tremenda afirmación no soporta el más mínimo análisis por más que la mística Elisa Carrió nos aleccionara con su «no tengo miedo a contagiarme porque tengo fe» .En estos días me llegó un audio «reenviado muchas veces» del sacerdote de La Plata, Jorge Masueli, a quien no conozco pero que debe ser capellán de hospital porque cuenta con lujo de detalles la tremenda situación que están viviendo haciendo esta reflexión:»No es una cuestión de fe es cuestión de salud sanitaria, rezamos a Dios para que nos ayude, pero Dios nos regaló la inteligencia para que actuemos inteligentemente; no mezclemos los tantos, cuidemos a nuestra gente y enseñemos a nuestra gente también a cuidar a los demás. Cuando cada uno se cuida, cuida al otro, ésta es la mejor expresión de caridad hacia el prójimo.Les agradezco que me escuchen y les pido por favor que entre todos pongamos el hombro, porque los hospitales están desbordados».Ya todes sabemos que podemos enfermarnos de coronavirus y no saberlo por no tener ningún síntoma y así pasar contagiando a los demás con lo cual nos haremos portadores de muerte mientras «predicamos» al Dios de la Vida. Realmente absurdo y contradictorio.Me apuran en estos días para dar primeras comuniones, se me enojan quienes creen cometer sacrilegio si comulgan en la mano y no en la boca.»La gloria de Dios es que el hombre (y la mujer y todes) viva», decía San Ireneo y parafraseándolo el Mártir salvadoreño San Oscar Romero decía » la Gloria de Dios es que el pobre viva». Todo lo demás es absolutamente secundario.Quedemos en casa por motu propio, si estamos vivos ya habrá tiempo de volver a los templos. Mientras tanto como Jesús un día dijo: «Cuando ustedes recen, no imiten a los que dan espectáculo; les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que la gente los vea. Yo se los digo: ellos han recibido ya su premio. Pero tú, cuando reces, entra en tu pieza, cierra la puerta y ora a tu Padre que está allí, a solas contigo. Y tu Padre, que ve en lo secreto, te premiará. Cuando pidan a Dios, no imiten a los paganos con sus letanías interminables: ellos creen que un bombardeo de palabras hará que se los oiga. No hagan como ellos, pues antes de que ustedes pidan, su Padre ya sabe lo que necesitan».Y lo que necesitamos, no hay que ser muy religioso para entenderlo, es acabar con esta pandemia y eso está en nuestras manos si nos las lavamos (por las dudas nada que ver con Pilatos), si mantenemos la distancia, si nos quedamos en casa, si usamos el barbijo, si ventilamos los ambientes y si nos vacunamos.Todo lo demás es magia y yo prefiero tener una fe adulta, ¡no quiero creer y reventar!

 Francisco Paco Olveira es Cura en la Opción por los Pobres

Fuente: https://www.pagina12.com.ar/334185-creer-o-reventar

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