Dos Attaque 77 se reinventan como gastronómicos en la pandemia

⏪ Después de unos años viviendo en Estados Unidos, donde trabajó de ayudante de mozo -la categoría más baja en los restaurantes- y aprendió los tiempos de la cocina, Luciano volvió y se unió a Attaque 77, lo que implicó ir a tocar por toda América latina y Europa. “En las giras, siempre vamos a tener un poco de experiencia gastronómica”, explica su compañero Leo De Cecco. “Y siempre nos gustaban esos lugares chicos en Alemania, por ejemplo, donde tienen buen sonido y buenas luces para tocar, y encima la comida es riquísima”. Pero todavía estaban a años luz de su propio bar.

Con tanto ceviches, tapas y picantes probados por el mundo, en 1998 Luciano finalmente se decidió a estudiar para chef en el Instituto Argentino de Gastronomía. “Tuve la suerte de que en esa época Osvaldo Gross y Ariel Rodríguez Palacios estaban de profesores, así que hice la carrera con ellos, unos genios totales. Así que aprendí y me divertí un montón. Hice una pasantía en el Caesar Park, estuve tres meses en plena época de Otras canciones, entonces los tipos se cagaban de risa conmigo, no podían entender que yo estaba haciendo eso mientras sonaba ‘No me arrepiento de este amor’ en todos lados. Porque el pasante, de nuevo, no tiene escalafón: sos un chepibe. Pero como me choluleaban un poco, me cagué de risa, me tenían ahí medio como protegido aunque me hacían laburar”.

“Después empecé a incursionar en restaurantes de amigos, siempre desde un lado amateur pero serio y respetuoso -continúa el bajista-. Entiendo que cocinero te hacés cocinando, no estudiando. No puedo ponerme al nivel de un chef ni nada, porque sos cocinero si estuviste 20 años en las hornallas, incluso más allá del estudio. Si estudiaste tres años y decís ‘Soy chef’, no te creo”. En Strummer Bar, hasta el aislamiento social, Luciano había diseñado la carta -la programación de bandas estaba a cargo de Leo y del otro socio del lugar-, y “salvó las papas” en alguna ocasión en la que faltó el cocinero.⏸️

⏩ Desde la pandemia, Attaque 77 participó de las versiones online del Quilmes Rock, con los músicos tocando cada uno desde su casa, y del Cosquín Rock, con un minishow en un Teatro Vorterix vacío. Por eso, los músicos se muestran tan entusiasmados por el recital por streaming que harán jugando de locales, el 2 de octubre desde Strummer Bar. “Nunca hicimos un show de Attaque ahí y creemos que no va a ser tan frío porque es un lugar más chico”, explica De Cecco. “Lo que vamos a hacer es repasar los 33 años de historia de la banda, entonces la idea es interactuar con el público mediante el chat, que no sea sólo un show de estudio de televisión. Por eso queremos hacerlo en vivo posta”.

“Nadie quiere hacer streaming, realmente”, se ríe Scaglione. “Hace unos días pensaba en el show más horrible de la historia de Attaque y, hoy, ese show sería como tocar en el Luna Park… Uno quiere tocar con la gente, lo de siempre, pero hoy la situación nos lleva a esto y tenemos que potenciarlo, divertirnos y transmitir algo lindo. Por otro lado, tiene que ser algo único, porque si no, no tiene sentido. Lo que más salvo del streaming es que el que esté en Río Gallegos, en Córdoba o en México sabe que yo estoy ahí con él, en vivo: compartimos el momento real. Por otro lado, creemos que se puede generar algo piola. El bar es muy lindo por dentro y además es el lugar de Attaque, es como tocar en casa. Estar en Strummer va a ser lindo -ahí grabamos el video de ‘María’- y a los fans va a gustarle vernos ahí”.⏸️

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Fuente: https://silencio.com.ar/entrevistas/aqui-y-ahora/dos-attaque-77-se-reinventan-como-gastronomicos-en-la-pandemia-49007/

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