Juntos por el Cambio se resiste a olvidar la derrota legislativa del Impuesto sobre Bienes Personales. Luego de que el oficialismo lograra aprobar las modificaciones del impuesto a fin de año, en una sesión que fue convocada por la propia oposición, y después también de que el interbloque de JxC buscase judicializar la sanción en el Senado, un grupo de diputados de la alianza volvió a la carga y presentó un proyecto que busca casi duplicar el mínimo no imponible y eliminar el incremento de la alícuota que se había establecido para los bienes en el exterior. La iniciativa, impulsada por Luciano Laspina, es acompañada también por José Luis Espert, volviéndolo el segundo proyecto en menos de dos semanas que JxC presenta junto a los libertarios. Al igual que la iniciativa de reducción del IVA, que provocó varias tensiones al interior de la coalición opositora, cambiemitas duros y libertarios vuelven a estrechar lazos con el sacrosanto objetivo de «disminuir la presión tributaria». Impulsado por Patricia Bullrich y acompañado por los diputados Cristian Ritondo (PRO), Martín Tetaz (Evolución), Rogelio Frigerio (PRO), Gerardo Milman (PRO), Facundo Manes (UCR) y Ricardo Lopez Murphy (Republicanos Unidos), el proyecto sostiene que se propone «subsanar el error cometido a fin del 2020» cuando el Frente de Todos logró sancionar las modificaciones a Bienes Personales. El «error» al que hacen referencia los diputados de JxC consiste en que, durante de la sesión en Diputados en la que el oficialismo logró imponer su dictamen (tras la convocatoria original de la oposición), se terminó colando un aumento de las alícuotas para los patrimonios más altos y los bienes declarados en el exterior que les hizo poner el grito en el cielo. Para rectificar esta situación (fruto de su derrota), el interbloque opositor –firmaron todos los bloques menos la Coalición Cívica– presentó el miércoles una iniciativa que sube el piso de Bienes Personales de 6 a 10 millones y de 30 a 60 millones para casa-habitación. Propone, por último, derogar también «cualquier delegación de facultades en el Poder Ejecutivo para incrementar las alícuotas que afecten a bienes situados en el exterior».»Quedó demostrado que los contribuyentes afectados, en lugar de optar por repatriar activos, han mudado su residencia permanente a otros países donde la presión fiscal sobre el ahorro y el patrimonio se encuentra en niveles razonables», argumentaron desde JxC, en línea con el discurso liberal anti suba de impuestos que estuvieron esgrimiendo desde el comienzo de la campaña el año pasado. «¡Una para la gente! Bien por nuestros diputados, por defender y aliviar el bolsillo de la clase media argentina. Es una satisfacción haber podido colaborar en la concreción de esta iniciativa. Como dijimos en campaña y lo sostenemos: ¡no vamos a permitir más subas de impuestos!», subrayó Bullrich a través de sus redes sociales.»Es una vergüenza. Son ‘Juntos por los ricos’, todos los proyectos de ley que presentan son para beneficiar a los sectores de mayores patrimonios de la Argentina», cuestionó, por su parte, Marcelo Casaretto, diputado del FdT que integra la Comisión de Presupuesto, en diálogo con Página/12. «Cuando uno tiene que cobrar impuestos lo tiene que hacer en base a las ganancias y los bienes que tienen las personas. Ahora, JxC busca permanentemente poder bajarles los impuestos a los sectores que tienen mayor capacidad contributiva, lo cual es contrario a toda lógica tributaria», agregó. Lazos y alianzas
La iniciativa de Laspina contó, a su vez, con el respaldo del diputado de Avanza Libertad, José Luis Espert. «En general, José Luis está a favor de bajar impuestos, siempre que sea seria y razonable. Esto quiere decir que no agrande el déficit fiscal que es la prioridad número uno que hay que bajar», explicaron desde el entorno del economista ultraortodoxo, insistiendo en que, pese al apoyo a la iniciativa, Espert «no está acompañando ningún proyecto político de JxC». Este, sin embargo, no ha sido el primer coqueteo parlamentario entre JxC y los libertarios –representados en dos bloques, uno comandado por Espert y el otro por Javier Milei–. La semana pasada, el ala dura del PRO presentó un proyecto para rebajar el IVA del 21 al 18 por ciento que llevaba las firmas de Milei y la negacionista Victoria Villarruel (no así de Espert). Este guiño de Bullrich a Milei, sin embargo, no cayó bien en todo un sector de JxC que, a diferencia de la presidenta del PRO, se resiste a una alianza con el exaltado libertario de ultraderecha. Gran parte del malestar proviene de la Coalición Cívica, que no solo supo acusar a Milei de ser «un comediante violento», sino que también se opuso a la propuesta de la rebaja del IVA que impulsaba Gerardo Milman (mano derecha de Bullrich) argumentando que la medida era de un «populismo a la inversa». También el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, objetó este progresivo acercamiento a Milei: «No estamos de acuerdo en acordar con Milei o la derecha más rancia porque ya es suficiente con el PRO», deslizó durante el raíd mediático en el que derramó una lluvia de críticas al interior de la coalición. Pese a las tensiones internas que genera, los «halcones» del PRO imaginan a Milei y Espert como aliados potenciales de cara al 2023. En el entorno de la ex ministra de Seguridad, que no oculta sus ambiciones presidenciales, identifican que hay muchas coincidencias económicas y una apelación discursiva a la antipolítica que podría resultar beneficiosa electoralmente. De momento, ambos sectores se muestran cómodos juntos, avanzando en una agenda económica ultraliberal y elaborando proyectos en tándem que refieren a la baja de impuestos. Y no solo eso: solo unas horas después de presentado el proyecto de Laspina, Milei y Carolina Píparo (del bloque de Espert) sumaron su adhesión a una iniciativa de Fernando Iglesias (PRO) que tiene como objetivo reformar las asociaciones sindicales. 

Fuente: https://www.pagina12.com.ar/395240-juntos-por-el-cambio-y-los-libertarios-la-alianza-se-ensanch