23 de mayo de 2024

‘LAS ACTITUDES TRANSFÓBICAS SE MANTIENEN INSTITUCIONALMENTE SILENCIADAS’

Desde Barcelona, por Mariel Lesnichevsky Boronat, especial para Télam.

Institut Llobregat de Sallent escuela de las adolescentes que saltaron del balcn Foto Street View
Institut Llobregat de Sallent, escuela de las adolescentes que saltaron del balcón / Foto: Street View.

La politóloga catalana Cora Ruiz Tena, especialista en feminismos y juventudes, advirtió que “las actitudes transfóbicas se mantienen institucionalmente silenciadas” y, en ese sentido, remarcó el desafío de fortalecer la construcción de sistemas educativos inclusivos.

Integrante de la Red de Politólogas, conformada por más de 800 especialistas de 31 países, Ruiz Tena reflexionó, en diálogo con Télam, sobre las gemelas argentinas que el 21 de febrero saltaron del balcón del departamento donde vivían con su familia en Sallent, un municipio de 6805 personas al interior de Cataluña, y puso en evidencia la transfobia del caso.

Alana -quien según contó su abuelo paterno quería ser nombrada como Iván- falleció tras la caída, mientras que su hermana Leila sufrió heridas de gravedad.

Al referirse al caso, la politóloga catalana sostuvo que “este adolescente estaba atravesado por distintas identidades que lo sitúan en una posición de mayor vulnerabilidad. Iván se autoidentificaba como chico trans, ya que su sexo biológico no coincidía con su identidad. Se suma el eje de discriminación de ser un adolescente de 12 años, que desde la mirada adultocéntrica restamos veracidad a las vivencias que sufren”.

«La escuela debería dirigirse a la persona por el nombre con el cual se identifica, y deberían ‘normalizar’ que se vista y se comporte como esa persona se sienta»Cora Ruiz Tena

“Además, era de Argentina y para la sociedad catalana es un chico migrante; y finalmente, en ese momento su familia se encontraba en situación de vulnerabilidad económica. Este chico sufría violencias interseccionales por razón de identidad de género, de edad, de origen y situación socioeconómica”, subrayó.

Según Ruiz Tena, el caso de les gemelas es un ejemplo más de transfobia: “El hecho de que una persona se identifique como trans y que su expresión de género (su forma de vestir, de comportarse y de hablar) no coincida con el sexo asignado al nacer implica que estará sometida a situaciones de múltiples violencias y discriminación en su día a día”.

“Uno de estos ámbitos es el sistema escolar, la escuela debería dirigirse a la persona por el nombre con el cual se identifica, y deberían ‘normalizar’ que se vista y se comporte como esa persona se sienta. Si la escuela niega su identidad, causa mucho dolor y malestar para infancias y adolescencias. Las miradas, las burlas, los insultos, las risas y los comentarios son parte de estas situaciones violentas que atraviesan las infancias y adolescencias trans”, consideró.

Situación en Cataluña

En Cataluña, en lo que va de 2023, se registraron 65 incidencias de LGTBIQ-fobia, según el “Observatori contra l’Homofobia” pero se estima un número superior debido a la cantidad de casos sin denunciar.

La ley española 4/2023, “para la igualdad real y efectiva de las personas trans y para la garantía de los derechos de las personas LGTBI”, publicada en el Boletín Oficial el 28 de febrero de este año, habilita la autodeterminación de las personas a partir de los 16 años: cambio de nombre y sexo en el Registro Civil, sin necesidad de informes médicos, ni tratamientos hormonales.

En cambio, entre los 12 y los 13 es necesaria la autorización judicial y entre los 14 y los 15 el consentimiento parental. Aun así, las personas menores trans pueden cambiar su nombre, aunque no su sexo, en todos sus documentos y tienen «derecho a obtener un trato conforme a su identidad en todas las actividades que se desarrollen en el ámbito educativo».

A su vez, el departamento de Educación catalán cuenta con el “Protocol de prevenció, detecció i intervenció enfront l’assetjament escolar a persones LGBTI” (Protocolo de prevención, detección e intervención enfrente el acoso escolar a personas LGBTI) y el “Protocol per a l’atenció i acompanyament de l’alumnat transgènere en els centres educatius” (Protocolo para la atención y acompañamiento del alumnado transgénero en los centros educativos).

«Todavía está muy instalado que solo se admita la existencia de dos géneros (hombre y mujer) que viene determinado por el sexo biológico al nacer. Quienes transgreden esas normas sufren múltiples y simultáneas violencias”Cora Ruiz Tena

A pesar de contar con estos mecanismos, Ruiz Tena advirtió que “las actitudes transfóbicas se mantienen institucionalmente silenciadas, la no intervención del profesorado y de la dirección de la escuela las sitúa en situación de complicidad.

“En las infancias se castiga y se corrigen todos aquellos compartimientos de niños y niñas que se atreven a transgredir lo que se espera de ellos y ellas como niñas y niños, tanto la forma de vestirse, como de comportarse y expresarse. Todavía está muy instalado socialmente que solo se admita la existencia de dos géneros (hombre y mujer) que viene determinado por el sexo biológico al nacer. Quienes transgreden esas normas sociales sufren múltiples y simultáneas violencias”, explicó.

Según la politóloga, el desafío de un sistema escolar inclusivo “requiere de tiempos, espacios y financiamiento para que las escuelas puedan tener profesorado preparado para atender las necesidades de la diversidad sexual del alumnado”.

“También es primordial que los documentos institucionales del centro escolar, donde se establece su visión, misión y principios éticos, incorporen el respeto a la diversidad sexual y de género. Así como crear espacios y actividades sin género en todos los ámbitos de la escuela. Tener tolerancia cero ante el lenguaje y las actitudes, estereotipos, comentarios o expresiones sexistas o LGTBIQ-fóbicas, entre muchas otras medidas”, añadió.

Fuente: https://www.telam.com.ar/notas/202303/623266-transfobia-feminismo-diversidad-inclusion-educacion-espania-catalunia.html