Sarid: «El arte debe ocuparse del Holocausto para transmitir el impacto de la tragedia y el horror» – OmRadio.ar

El autor corre el manto del relato oficial y enfrenta las dudas que atraviesan al agente de la memoria.

El autor corre el manto del relato oficial y enfrenta las dudas que atraviesan al agente de la memoria.

Con la excusa de una carta dirigida al director del instituto israel encargado de la preservacin de la memoria del Holocausto, el narrador de «El monstruo de la memoria», la tercera novela del abogado y escritor israel Yishai Sarid (1965) recrea sus das como historiador y gua de los campos de concentracin en Polonia, y asume los desafos de acompaar las visitas de estudiantes, soldados y polticos de Israel para reflexionar sobre qu es la memoria y cmo se gestiona.

«La gente tiene una suerte de fascinacin por las atrocidades y el horror. Las vctimas ya no pueden hablar y entonces no podemos escuchar sus historias. Los conocemos justo en la ltima y terrible estacin de sus vidas», sostiene el autor en una entrevista con Tlam y defiende una lnea poco edulcorada sobre cmo revisitar la historia.

«Odio y maldad. Tambin economa. Economa, odio y maldad, eso es lo que aqu pas. Era la primera vez que me permita apartarme del guion fijado para ellos, el que siguen todos los guas, as que me temblaba la voz. Aqu fue borrado el espejismo llamado hombre», le asegura el protagonista, representante de la memoria, a un grupo de jvenes durante una visita a Auschwitz.

Con un registro claro y econmico en artificios, el autor corre el manto del relato oficial y enfrenta las dudas, la bronca y ciertas desilusiones que atraviesan al agente de la memoria.

Sarid, hijo del fallecido diputado de izquierda y ministro Yossi Sarid, es crtico con la cultura oficial de la memoria israel y se vale de un gua en los recorridos por los campos de exterminio nazis para plantear las grandes cuestiones. Hasta qu punto este tipo de ejercicio de la memoria o los actos solemnes no convierten a los campos en monumentos que sacralizan la ltima parada, la de la muerte?

Cómo luce Auschwitz en la actualidad.

Cmo luce Auschwitz en la actualidad.

-Sarid, la novela tiene un trabajo de investigacin muy detallado. Cmo encar el proceso?

Durante aos le mucho sobre el Holocausto, cientos de libros: de historia, memorias, novelas, escritos teolgicos, historias sobre los tratados entre las naciones, vi muchos documentales y me reun con sobrevivientes. Durante mucho tiempo quise escribir sobre el Holocausto y me dediqu a buscar el ngulo y la voz adecuados para hacerlo. Despus, hice un viaje de dos semanas a Polonia y visit varios campos de exterminio. Ese viaje fue muy duro emocionalmente, pero cuando regres a casa, ya saba lo que tena que escribir.

-El personaje principal por momentos est desconcertado porque asegura que sabemos ms de la vida y la lgica de los asesinos que de las vctimas. Por qu cree que pasa eso?

La gente tiene una suerte de fascinacin por las atrocidades y el horror. Las vctimas, los muertos, no pueden hablar y entonces no podemos escuchar sus historias. Los conocemos justo en la ltima y terrible estacin de sus vidas, donde fueron asesinados. De algn modo, reconstruimos el proceso de exterminio en la literatura, en el cine y en la historia una y otra vez, pero no aprendemos sobre la vida de esas personas. Hablamos de las 6 millones, pero no los vemos como individuos; cada uno de ellos es nico y precioso.

-Durante una de las visitas a los campos de concentracin, el protagonista trata con un director de escuela que encabeza una suerte de arenga y que tiene un mensaje muy contundente para sus alumnos, un grupo de jvenes de una escuela de Israel: «Nosotros ganamos». Cules cree que son los riesgos histricos de las interpretaciones en trminos de ganadores y perdedores?

No hubo victoria en el Holocausto. Fue lo ms terrible que le sucedi al pueblo judo y a la humanidad, y la herida estar abierta para siempre. Por supuesto, es muy bueno que el pueblo judo haya sobrevivido y que se haya creado Israel, pero est mal presentarlo como una victoria. Simplemente, disminuye el significado del Holocausto.

«La gente tiene una suerte de fascinacin por las atrocidades y el horror. Las vctimas ya no pueden hablar y entonces no podemos escuchar sus historias. Los conocemos justo en la ltima y terrible estacin de sus vidas»

-El protagonista cuestiona cierta banalizacin del Holocausto (por ejemplo, quienes disean video juegos) y tambin a quienes reproducen el odio (uno de los alumnos propone, durante una visita, «hacer lo mismo con los rabes») Cmo se puede lidiar con «el monstruo de la memoria» para no repetir el error?

Debemos ensear las lecciones del Holocausto. Cmo defender la democracia y los derechos humanos, la idea de que debemos luchar contra el antisemitismo y el racismo. Tambin es importante educar a los jvenes para resistir a los poderosos y fuerzas que dan rdenes equivocadas. Y contar las historias de aquellos que hicieron justicia en todas las naciones y de quienes arriesgaron sus vidas para salvar a otros.

-Por qu eligi que el narrador usara la palabra «alemanes» y no «nazis»?

-Porque no hay distincin entre alemanes y nazis con respecto a la guerra y el Holocausto. Usar la expresin «nazis» implica saltearse la culpa de Alemania, y eso es histrica y moralmente incorrecto.

-Por qu le interes abordar la figura de los Kapos, aquellas vctimas que se volvieron victimarios?

-Los judos fueron vctimas del Holocausto. Estbamos indefensos e impotentes y casi nadie nos ayud. Pero ahora somos independientes y fuertes en Israel, no podemos seguir vindonos como vctimas eternas. Debemos mirar tambin nuestras acciones y juzgarnos a nosotros mismos de acuerdo con las normas morales que juzgamos a los dems. Desafortunadamente, el racismo y el nacionalismo existen en Israel, y eso es algo terrible contra lo que que debemos luchar y resistir.

-Libros, videojuegos y pelculas. Cul es el riesgo de hacer ficcin con el Holocausto?

-No me gustan las historias inventadas sobre el holocausto porque hay 6 millones de historias reales que contar. Los hechos histricos correctos son muy importantes y no deberamos jugar con ellos. Por tanto, la parte ficticia de mi novela forma parte del presente y los detalles de lo ocurrido en los campos son absolutamente correctos. Al mismo tiempo, el arte debe ocuparse del Holocausto para transmitir el impacto de la tragedia y el horror.

-En la Argentina, la desaparicin de personas durante la ltima dictadura militar y el posterior juicio a los responsables abri una serie de corrientes e interpretaciones sobre el rol de la memoria en la sociedad. Cree que hay alguna cuestin alrededor de la idea de memoria que pueda estar ms all de las fronteras?

La memoria no es algo constante. Es un fenmeno humano influenciado por muchos factores. Est abierto a la manipulacin por parte de polticos, militares, clrigos y otros grupos, que intentan torcer la memoria para servir a sus intereses. Al final, hay una regla simple que debemos ensear a nuestros hijos y practicar en nuestras vidas: respetar a otras personas y tratarlas con dignidad y no permitir que ninguna nacin, religin o ideologa supere eso.

Fuente: https://www.telam.com.ar/notas/202102/545244-sarid-el-arte-debe-ocuparse-del-holocausto-para-transmitir-el-impacto-de-la-tragedia-y-el-horror.html

Deja una respuesta

Escribinos
Estamos conectados
¡Hola! Estoy escuchando desde omradio.ar