COLUMNA DE SUSANA GALARZA EN CÓDIGO DE ROCK

Como todos los jueves, Susana Galarza nos habla sobre la labor de los agentes de prensa

Susana Galarza: “Hay un marcado aumento de la falta de código en el trabajo de prensa”

En su habitual columna de los jueves en el programa rock/" class="auto-linked-tag">Código de Rock, la agente de prensa y gestora cultural Susana Galarza abrió el debate sobre una problemática que atraviesa al sector: la desvalorización del trabajo profesional en prensa y comunicación, especialmente en el ámbito musical emergente.

Lejos de una mirada técnica, la charla tomó un tono más informal, pero no por eso menos profundo. Galarza apuntó directamente a lo que definió como un “marcado aumento de la falta de código” dentro del circuito artístico y comunicacional.

La falta de respeto al trabajo profesional

Uno de los ejes centrales de su intervención fue la constante exigencia que reciben los agentes de prensa por parte de artistas —sobre todo emergentes— que no dimensionan el funcionamiento real de los medios.

“No se puede evaluar el trabajo de un prensa porque no te llevó a Crónica”, afirmó, en referencia al medio Crónica. Según explicó, muchos espacios en medios masivos implican inversiones económicas muy altas, algo que suele desconocerse o ignorarse.

“La subida de una gacetilla a la web de Crónica te sale 500.000 pesos. Una entrevista en un canal de cable también. Y el músico lo quiere gratis, incluido en lo que vos le cobrás”, ejemplificó.

Para Galarza, el problema no es solo económico, sino también cultural. Señaló que existe una tendencia a exigir resultados sin comprender el entramado de productoras, discográficas y acuerdos comerciales que sostienen gran parte de la visibilidad en medios.

“Los medios están copados por productoras y por gente que banca esos espacios. Es un submundo al que no todo el mundo puede acceder”, sostuvo.

Trayectoria, puertas abiertas y falsas comparaciones

Otro punto clave fue la comparación constante entre prensas con décadas de trayectoria y profesionales emergentes.

Galarza explicó que quienes hoy tienen llegada directa a grandes medios no necesariamente son “mejores”, sino que cuentan con 30 o 40 años de construcción de vínculos y trabajo con figuras consolidadas. Esa experiencia abre puertas que no se generan de un día para otro.
“Que alguien tenga una puertita abierta al costado de esos medios no significa que haga mejor su trabajo que una prensa emergente que está intentando llegar”, remarcó.

En ese sentido, consideró que muchas críticas responden a una falta de comprensión del proceso y a una subestimación del trabajo detrás de escena.

Humildad y actitud en la escena musical

La columna también derivó hacia una reflexión más amplia sobre la actitud en el ámbito artístico. Tanto Galarza como el conductor coincidieron en que los músicos más consagrados suelen ser, paradójicamente, los más humildes.

Se mencionaron ejemplos como León Gieco, Lula Bertoldi, Marilina Bertoldi y Botafogo, destacando su predisposición y cercanía en entrevistas.

La conclusión fue clara: la actitud marca la diferencia. “Si tienen buena actitud van a ir para todos lados”, citó Galarza, retomando una frase de su propio hijo para sintetizar la idea.

La era del algoritmo y la imagen

Otro de los temas abordados fue el peso de lo visual en la comunicación actual. Galarza relató un experimento que realizó en redes sociales utilizando una imagen intervenida con inteligencia artificial: el posteo obtuvo una repercusión muy superior a otros contenidos con mayor información pero menos impacto visual.

“Estamos en la época del algoritmo y de las jetas”, resumió con crudeza, aludiendo a la lógica de las plataformas como Facebook e Instagram.

Según explicó, muchos artistas emergentes no comprenden que hoy la visibilidad requiere exposición, conexión directa con el público y adaptación a las dinámicas digitales. “Si no mostrás tu cara y no empatizás, es remar contra la corriente”, señaló.

Poner límites y profesionalizar el vínculo
Ante este panorama, Galarza fue contundente: es momento de poner límites.

“Creo que la clave está en dejar de dar explicaciones”, afirmó, comparando la situación con las grandes plataformas digitales, donde el usuario paga publicidad sin garantías y sin posibilidad real de reclamo.

Para la comunicadora, el respeto profesional implica entender que la prensa no es magia ni contactos secretos, sino estrategia, gestión y trabajo sostenido.

Servicios y trabajo actual

Sobre el cierre, Galarza recordó que trabaja no solo con músicos sino con todo tipo de proyectos que requieran prensa y comunicación. Además de difusión, realiza moderación y curaduría de redes de manera orgánica, ayudando a mejorar imagen y posicionamiento sin enfocarse exclusivamente en el marketing pago.

Actualmente, se encuentra trabajando con el comercio Acuario Burbuja, donde, según contó, lograron aumentar seguidores, interacción y sumar nuevos clientes con inversiones mínimas pero estrategia clara.
“Con poco se puede hacer mucho, pero hay que confiar, invertir e ir para adelante”, concluyó.

En tiempos de inmediatez, algoritmos y métricas, la columna dejó una pregunta abierta: ¿se está valorando realmente el trabajo detrás de la comunicación artística o se sigue esperando resultados mágicos sin comprender el proceso?

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