
Turismo de bienestar en La Rioja: la finca ecológica de Famatina que invita a reconectar con la montaña
En una nueva columna para “Código de Rock”, la periodista y viajera Sarah González puso el foco en una tendencia que crece en distintas partes del mundo: el turismo de bienestar vinculado a la naturaleza, el senderismo y la desconexión del ritmo urbano. Y lo hizo tomando como ejemplo a Huayrapuca, una finca ecológica ubicada en Famatina, provincia de La Rioja.
Durante la charla, González comentó que en Europa comenzaron a popularizarse los clubes de caminata como una alternativa social y saludable para después del trabajo. “Ya las chicas no salen solamente a tomar una copa de vino, sino que empiezan a crearse estos grupos para caminar, ejercitarse y alivianar la mente”, explicó. Según indicó, esta búsqueda de bienestar físico y emocional conecta directamente con propuestas turísticas como la de Huayrapuca.
La finca, cuyo nombre proviene del quichua y significa “viento colorado”, está rodeada por los imponentes cordones montañosos del Famatina y combina hospedaje rural, gastronomía regional y producción ecológica propia. Además, el lugar toma inspiración en antiguas interpretaciones de los pueblos originarios, donde “huayra Puca” aparece asociada a una deidad femenina vinculada al viento y a la montaña.
González destacó que muchos turistas eligen hospedarse allí para realizar caminatas y travesías de montaña cercanas, incluyendo recorridos vinculados a la histórica Mina La Mexicana y al famoso cable carril riojano, considerado uno de los más largos del mundo.
“Lo que más me gusta comunicar de este lugar no es solamente la naturaleza, sino también la producción interna que tienen”, señaló la columnista. En ese sentido, mencionó que la finca cuenta con granja propia, elaboración artesanal de mermeladas y frutos regionales, además de nuevas propuestas de alojamiento tipo glamping y habitaciones montadas sobre estructuras recicladas y containers adaptados con comodidades modernas.
Otro de los aspectos resaltados fue la experiencia sensorial del lugar. El silencio, el viento constante y la inmensidad de la montaña forman parte del atractivo para quienes buscan desconectarse del estrés cotidiano. “Te conecta con la espiritualidad de la montaña y con este turismo de bienestar que hoy mucha gente está buscando”, sostuvo.
La zona, además, presenta alturas que superan los 3.000 metros sobre el nivel del mar y algunos sectores cercanos alcanzan los 4.500 metros, por lo que muchos visitantes realizan pequeñas adaptaciones físicas y respiratorias antes de emprender recorridos más exigentes.
Con paisajes imponentes, aire puro y una propuesta enfocada en la conexión con la naturaleza, Guairapuca aparece como uno de los destinos emergentes del turismo sustentable y de bienestar en el norte argentino.
