
En una extensa charla con Pablo Marano en el programa rock/" class="auto-linked-tag">Código de Rock, Sergio Vall repasó su presente como productor musical y gestor de eventos, además de reconstruir el camino que lo llevó desde su etapa como baterista de Los Violadores hasta convertirse en un referente del circuito independiente.
Sergio Vall: del pulso punk a la producción independiente
Lejos de limitarse a una sola definición, Vall explicó que el término “productor” abarca múltiples dimensiones. Por un lado, se dedica a la producción de eventos, especialmente orientados al under, con el objetivo de generar espacios concretos para que las bandas emergentes puedan desarrollarse. “El under está muy complejo hoy”, señaló, remarcando la necesidad de crear escenarios donde los proyectos nuevos tengan visibilidad y continuidad.
En paralelo, trabaja en la producción artística de músicos no consagrados, acompañándolos en la búsqueda de un sonido sólido y profesional. Esa tarea incluye desde la dirección musical hasta la convocatoria de instrumentistas experimentados para grabaciones y sesiones específicas. El enfoque, según detalló, es potenciar el material y aportar experiencia en cada etapa del proceso creativo.
El origen de una nueva etapa
Aunque muchos lo identifican exclusivamente con su pasado en el punk argentino, Vall contó que su interés por la producción comenzó temprano, incluso cuando aún formaba parte de Los Violadores. En 1991 organizó un homenaje a John Bonham, una experiencia que marcó un punto de inflexión. El evento se realizó en Cemento y le permitió descubrir el detrás de escena de la organización: la gestión de prensa, la coordinación técnica y la administración integral de una fecha.
“Me encantó el trabajo de armar la fecha y producirla”, recordó. A partir de allí, comenzó a involucrarse cada vez más en la organización de shows y clínicas musicales, y trabajó para distintas empresas de instrumentos durante los años 90 y 2000, ampliando su conocimiento sobre la industria desde otro ángulo.
Compromiso con el under
Un aspecto central de la entrevista fue su compromiso con el circuito independiente. Vall destacó que, más allá del brillo de los grandes escenarios, el verdadero motor creativo suele encontrarse en los espacios alternativos. Su trabajo actual apunta precisamente a sostener esa escena, ofreciendo producción integral tanto en vivo como en estudio.
En su mirada, producir no es solo una cuestión técnica: implica acompañar procesos, generar oportunidades y construir redes. Desde la experiencia acumulada en décadas de música, Vall hoy canaliza esa energía en fortalecer a las nuevas generaciones, manteniendo viva la esencia que lo formó como artista.
La entrevista dejó en claro que, para él, la música sigue siendo territorio de militancia cultural: ya no desde la batería, sino desde la gestión, la producción y el impulso constante a quienes buscan hacerse oír.

