
En una extensa charla en el programa Código de Rock, la locutora Susana Fernández Iogha repasó su recorrido profesional, su vínculo inquebrantable con el rock y su mirada crítica —aunque abierta— sobre el presente de los medios frente al avance del streaming y la inteligencia artificial.
Con una trayectoria marcada por 15 años en Radio Mega, emisora identificada con el “puro rock nacional”, Fernández Iogha reconoció que su llegada a Radio Disney implicó un desafío personal y profesional. “Sentía que iba a traicionar al rock”, confesó, recordando los prejuicios iniciales que ella misma se imponía. Sin embargo, el tiempo transformó esa percepción.
“Disney me abrió las puertas y los brazos”, afirmó, y explicó que lejos de alejarla del rock, la experiencia amplió su universo musical. Descubrió artistas que antes no frecuentaba y entendió que la apertura no implica renunciar a una identidad. “Siempre con la bandera del rock, a donde sea”, sintetizó.
Más allá de las etiquetas
Durante la entrevista, también se abordó el carácter provocador de algunas figuras del rock actual, como Marilina Bertoldi, y el modo en que ciertos discursos sociales ganaron intensidad en los escenarios. Fernández Iogha destacó la coherencia de artistas que no eluden posicionamientos y defendió la libertad expresiva como parte esencial del género.
Pero su mirada no se limita al rock. “Estoy para entrevistar a quien sea”, sostuvo, rechazando las etiquetas rígidas. Incluso mencionó a Duki como ejemplo de artistas urbanos con los que también se siente preparada para dialogar. Para ella, el género es apenas un vehículo: lo central son las historias y las vivencias detrás de cada obra.
En ese sentido, reivindicó la figura de León Gieco como símbolo de apertura y coherencia artística. Lo definió como “el más grande”, no solo por su riqueza musical sino por su integridad como persona y referente cultural. También recordó una escena reciente en la que Charly García le besó la mano en un concierto, gesto que describió como una síntesis emotiva de lo que representa el rock argentino.
Radio vs. streaming: ¿resistencia o adaptación?
Uno de los ejes más fuertes de la conversación fue el debate sobre el presente y el futuro de la radio. Frente al auge del streaming, Fernández Iogha se definió sin rodeos: “Soy la resistencia de la radio”.
Aunque reconoció que los nuevos formatos son herramientas necesarias y que la adaptación es clave para permanecer, sostuvo que el contenido es lo esencial, una idea que atribuyó a reflexiones del propio Alejandro Dolina. “Más allá del formato, lo que importa es lo que hay para decir”, remarcó.
A su entender, el streaming atraviesa un momento de auge que inevitablemente se depurará: “Habrá una purga natural y quedarán los mejores”. Mientras tanto, defiende la vigencia de la radio tradicional, incluso en FM, como espacio para la imaginación. “La radio va a seguir resistiendo para los románticos, para los que no quieren la imagen y prefieren imaginar cómo es un locutor”, explicó.
También manifestó reparos sobre el uso creciente de inteligencia artificial en contenidos artísticos y radiales, señalando el riesgo de deshumanización y la pérdida de puestos de trabajo en áreas creativas. “Tenemos que seguir defendiendo las ideas, la imaginación, la onda, el romanticismo”, enfatizó.
Un oficio con convicción
Lejos de oponerse al cambio por nostalgia, Fernández Iogha propone un equilibrio: aprovechar las nuevas herramientas sin perder el contacto humano que, para ella, define tanto a la música como a la radio.
Desde marzo volverá al aire en Radio Disney, de 13 a 17, y anticipó además su intención de retomar entrevistas independientes, convencida de que hoy “todos somos medios” gracias a la tecnología.
Con la misma pasión con la que abrazó el rock en sus inicios, sostiene que el desafío actual no es elegir entre formatos, sino preservar la esencia: la emoción compartida, la palabra con sentido y la música como puente.
