San Clemente del Tuyú vuelve a ser noticia por una de sus vecinas. Josefina Ferreira Valsecchi, de 21 años, criada frente al mar de la localidad, fue seleccionada para participar de un prestigioso programa internacional de conservación marina y logró que su proyecto “Vidas Marinas” reciba financiamiento de dos de las organizaciones ambientales más importantes del mundo: National Geographic Society y The Nature Conservancy.

Estudiante de la Universidad Nacional de La Plata, Josefina fue elegida en julio de 2026 para formar parte de la “Marine & Community Conservation Externship”, un programa educativo virtual impulsado por la organización Extern en colaboración con las entidades internacionales mencionadas.
La iniciativa está dirigida a jóvenes de entre 18 y 25 años de todo el mundo comprometidos con la protección del ambiente.
Pero más allá del reconocimiento académico, lo que llena de orgullo a San Clemente es que Josefina decidió poner el foco de su trabajo en su propia comunidad.
Un proyecto con identidad local
Durante el programa, cada participante debía abordar una problemática concreta de conservación marina vinculada a una comunidad específica. Josefina eligió trabajar sobre el declive del delfín franciscana (Pontoporia blainvillei), una especie emblemática de nuestra costa, en articulación con la realidad de los pescadores artesanales de San Clemente del Tuyú.
El delfín franciscana habita únicamente en las costas de Argentina, Uruguay y Brasil, y se encuentra clasificado como especie vulnerable. Su principal amenaza es el enmalle accidental en redes de pesca artesanal en aguas poco profundas, el mismo hábitat donde desarrolla su vida.
Lejos de adoptar una mirada confrontativa, la joven san clementina propuso un enfoque integrador: revalorizar el rol de los pescadores artesanales como actores fundamentales de la identidad costera y como portadores de un conocimiento ecológico invaluable sobre el mar.
Como resultado de su investigación, creó una historia digital titulada “Las Maravillas Invisibles de Nuestro Hogar”. Luego, presentó su propuesta de proyecto “Vidas Marinas”, donde fueron seleccionadas 30 de entre aproximadamente 300 iniciativas a nivel internacional para recibir financiamiento semilla. Los fondos fueron otorgados en enero de 2026 y el acompañamiento institucional continuará hasta julio del mismo año.
“Vidas Marinas”: fortalecer el vínculo con el mar
El objetivo central del proyecto es fortalecer la identidad costera de los habitantes de San Clemente del Tuyú utilizando como nexos al delfín franciscana y a la figura del pescador artesanal, generando conciencia, empatía y diálogo positivo en torno a la conservación marina.
La iniciativa contempla tres ejes principales:
- Actividades educativas en escuelas locales, trabajando junto a docentes para incorporar contenidos sobre el delfín franciscana y la pesca artesanal en el aula, con materiales financiados por el programa.
- Difusión en redes sociales, mediante entrevistas a pescadores artesanales sobre sus experiencias en el mar y la publicación de información accesible sobre el estado de conservación de la especie.
- Creación de un piloto de red de avistajes, a través de un cuestionario abierto a la comunidad para registrar observaciones de delfines. Los datos recopilados podrán ser puestos a disposición de organizaciones de conservación que los consideren relevantes.
Orgullo para la comunidad
En una localidad cuya historia, economía y cultura están profundamente ligadas al mar, el reconocimiento internacional a una joven que decidió trabajar por y para su territorio no pasa desapercibido.
El proyecto no sólo visibiliza una problemática ambiental urgente, sino que también reivindica el valor cultural, económico y ecológico de la pesca artesanal, actividad que se transmite de generación en generación y que forma parte de la identidad sanclementina.
Que una vecina logre posicionar a San Clemente del Tuyú en un programa internacional de conservación y obtener apoyo de organizaciones de alcance global es motivo de orgullo colectivo.
Porque cuando el compromiso con el lugar donde uno crece se transforma en acción concreta, el impacto trasciende fronteras. Y hoy, gracias a Josefina Ferreira Valsecchi, el nombre de San Clemente del Tuyú vuelve a sonar en el mapa internacional, esta vez, de la mano del cuidado de nuestro mar.

