
La Rioja apuesta al agroturismo: fincas, olivares y paisajes de montaña como nueva experiencia para visitantes
Durante su columna en Código de Rock, Sarah González destacó el crecimiento del agroturismo en la provincia de La Rioja, una propuesta que comienza a abrirse camino como alternativa turística y que busca combinar naturaleza, producción regional y experiencias inmersivas.
La comunicadora explicó que, si bien La Rioja ya es reconocida por su producción olivícola y la industria del aceite de oliva, el turismo vinculado directamente a las fincas y los procesos productivos todavía se encuentra en una etapa inicial de desarrollo.
Según relató, recientemente tuvo la oportunidad de recorrer una finca olivícola de manera íntima y conocer de cerca el proceso de selección de aceitunas, donde no solo interviene la maquinaria, sino también el trabajo manual de los operarios encargados de detectar imperfecciones antes del procesamiento final.
González remarcó que uno de los principales atractivos de estas experiencias es el entorno natural en el que se desarrollan. Las fincas, rodeadas de montañas y paisajes abiertos, ofrecen una conexión directa con la naturaleza y permiten apreciar las características climáticas de la región, fundamentales para la producción agrícola.
En ese sentido, también se refirió a las amplias diferencias térmicas que caracterizan a algunas zonas riojanas de altura, donde la temperatura puede variar hasta 20 grados entre la mañana y la tarde. Esa particularidad climática, explicó, favorece tanto la producción como las actividades al aire libre.
Durante la charla también se mencionaron las mejores épocas para visitar la provincia. Para Sarah González, el otoño y la primavera representan los momentos ideales para recorrer La Rioja debido a sus temperaturas agradables y la posibilidad de disfrutar de excursiones y actividades sin el intenso calor del verano.
Por otro lado, advirtió que durante julio y agosto suele presentarse el viento Zonda, un fenómeno climático que incluso puede obligar al cierre temporal de parques y circuitos turísticos, como Talampaya o Los Colorados, debido a las condiciones extremas y al riesgo que implican para los visitantes.
La propuesta del agroturismo busca precisamente acercar a los turistas a la identidad productiva y cultural de la provincia, integrando recorridos por fincas, degustaciones y experiencias vinculadas al trabajo rural en escenarios naturales únicos.
