
Susana Galarza advirtió sobre la obsesión por los números en la música: “¿Estoy trabajando para gente o para robots?”
Durante su participación en el programa Código de Rock, la agente de prensa y comunicadora Susana Galarza reflexionó sobre el presente de la industria musical, el rol de las redes sociales y la creciente obsesión de muchos artistas por alcanzar cifras masivas de seguidores.
En el inicio de la charla, Galarza vinculó el comienzo de la temporada de Géminis con la importancia de la comunicación, eje central de su trabajo diario con bandas y músicos. “Qué importante es la buena comunicación”, señaló, remarcando que muchos artistas todavía tienen dificultades para transmitir con claridad cuáles son sus objetivos dentro de la música.
A lo largo de la columna, expresó su preocupación por la manera en que gran parte de los músicos quedan atrapados en la lógica de las métricas y las redes sociales. “Me encuentro últimamente con estas ansias de tener un millón de seguidores”, comentó, y agregó que muchas veces los artistas no logran valorar el camino recorrido porque siempre están persiguiendo nuevos números.
Según explicó, esta situación también afecta el vínculo humano dentro del trabajo artístico. “A veces me pregunto si estoy trabajando para gente o para robots”, sostuvo, al notar que muchos músicos no disfrutan ni reconocen los logros que van consiguiendo.
Galarza también hizo foco en el verdadero rol de un agente de prensa, diferenciándolo de otras tareas relacionadas al marketing digital o al manejo de redes sociales. “Nosotros nos encargamos de la comunicación. No armamos perfiles perfectos de gente perfecta”, afirmó. En ese sentido, explicó que el objetivo es convertirse en un puente entre el artista y el público, poniendo en palabras aquello que el músico expresa a través de su obra.
Otro de los temas abordados fue el uso de influencers para promocionar proyectos musicales. La comunicadora remarcó que una gran cantidad de seguidores no garantiza resultados reales si ese público no consume el estilo musical del artista. “Podés pagarle a alguien con millones de seguidores, pero si esa audiencia no conecta con tu música, es en vano”, explicó.
Finalmente, Galarza señaló que hoy la industria también está atravesada por tendencias y modas que condicionan el crecimiento de muchos proyectos independientes. “Uno puede ser muy bueno en lo que hace, pero si va en contra de la corriente dominante, avanza dos pasos y retrocede veinte”, reflexionó.
La columna dejó una mirada crítica sobre el funcionamiento actual del ambiente musical y planteó la necesidad de volver a poner el foco en el arte, la autenticidad y la comunicación genuina por encima de las estadísticas digitales.
