No pudo ser esta vez. España se quedó con el título, pero la Selección Argentina volvió a demostrar por qué es uno de los mejores equipos del mundo.

Gracias, Selección, por dejar el alma en cada pelota, por luchar hasta el último segundo y por hacernos soñar una vez más. No hay nada que reprochar cuando se entrega todo dentro de la cancha.
El resultado duele, pero el orgullo es mucho más grande. Gracias por esta enorme batalla y por representar a la Argentina con compromiso, coraje y corazón.
¡Vamos, Argentina! Siempre. 🇦🇷💙
