Un megaoperativo con más de 350 efectivos de la Ciudad dispersó a la multitud al caer la noche. Hubo corridas, piedrazos y enfrentamientos.

La histórica y agónica clasificación de la Selección Argentina a los cuartos de final de la Copa del Mundo transformó una vez más al Obelisco en el epicentro de la pasión nacional, congregando a miles de hinchas en una marea celeste y blanca, aunque también registrando algunos incidentes entre los fanáticos y la policía.
Así, lo que comenzó como una fiesta popular terminó entrada la noche en un escenario de extrema tensión, corridas y un violento desalojo policial que interrumpió los festejos y dejó un saldo de al menos 19 detenidos y tres heridos.
El conflicto a gran escala se desató cuando un contingente de más de 350 efectivos policiales desplegó un estricto cordón táctico para cortar el paso sobre la Avenida 9 de Julio.
El avance de la infantería para dispersar a quienes aún permanecían en el monumento nacional desató una lluvia de piedras y botellazos por parte de un sector de los simpatizantes, lo que derivó en detenciones por atentado, resistencia a la autoridad e intento de robo.
