En el marco del paro nacional convocado por CTERA para este lunes 3 de agosto, la Dirección General de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires emitió un comunicado dirigido a inspectoras e inspectores, equipos de conducción y autoridades de todos los niveles y modalidades del sistema educativo provincial.

El documento establece el procedimiento que deberán seguir los establecimientos educativos ante posibles requerimientos de información por parte de la Secretaría de Trabajo de la Nación vinculados a la adhesión de docentes a la medida de fuerza.
Según informó la cartera educativa bonaerense, el Ministerio de Trabajo de la Provincia presentó un planteo formal ante la Secretaría de Trabajo de la Nación para que se abstenga de solicitar datos destinados a verificar el cumplimiento de los denominados “pisos de prestación mínima” previstos en la Ley 27.802, así como de realizar cualquier tipo de fiscalización sobre el empleo público provincial.
En ese sentido, el comunicado sostiene que la Constitución Nacional impide que un organismo administrativo nacional ejerza facultades de fiscalización o sanción sobre materias reservadas a las provincias sin el correspondiente proceso político-parlamentario. Por ello, considera que un eventual pedido de informes sobre personal provincial constituiría un avance sobre la autonomía de la jurisdicción.
A partir de esa interpretación, la Dirección General de Cultura y Educación instruyó a las autoridades educativas a no suministrar información a organismos nacionales sobre instituciones educativas provinciales. Además, indicó que, ante cualquier requerimiento de ese tipo, deberán limitarse a señalar la falta de competencia de la Secretaría de Trabajo de la Nación para efectuar esos pedidos.
La comunicación lleva fecha del 3 de agosto de 2026 y fue remitida a las inspectoras e inspectores regionales y distritales, inspectores de enseñanza y equipos directivos de todas las instituciones educativas de gestión estatal de la provincia de Buenos Aires.
A pesar de lo que los gremios docentes calificaron como un intento de amedrentamiento por parte del Gobierno nacional mediante los mecanismos de control anunciados para la jornada de protesta, la medida de fuerza registró una adhesión cercana al 95% en la provincia de Buenos Aires, según el balance realizado por las organizaciones sindicales. El alto nivel de acatamiento reflejó el respaldo de la docencia al paro nacional convocado por CTERA.
