El reconocido actor neozelandés falleció a los 78 años en Australia, según confirmó su familia mediante un comunicado oficial.

El cine internacional atraviesa una jornada de profundo pesar tras conocerse la muerte de Sam Neill, uno de los actores más reconocidos de las últimas décadas y recordado especialmente por haber interpretado al paleontólogo Alan Grant en la exitosa saga Jurassic Park. El artista falleció este lunes en Australia a los 78 años, según confirmó su familia a través de un comunicado oficial, en el que informó que el deceso ocurrió de manera “repentina e inesperada”.
El mensaje difundido por sus seres queridos señaló que el actor transitó sus últimos momentos acompañado por su entorno más cercano. “Sam estaba rodeado de su familia y falleció con la dignidad que caracterizó toda su vida”, expresó el comunicado, que rápidamente generó repercusión entre colegas, admiradores y figuras de la industria cinematográfica de todo el mundo.

La noticia causó aún mayor sorpresa debido a que apenas unos meses atrás el propio Neill había compartido una actualización alentadora sobre su estado de salud. En abril había anunciado públicamente que el cáncer que padecía se encontraba en remisión luego de someterse a una terapia genética que modificó el funcionamiento de su sistema inmunitario. El actor había revelado en sus memorias publicadas en 2023 que luchaba contra un linfoma no hodgkiniano en estadio tres.
En aquel libro reconocía que estaba “posiblemente muriendo”, una confesión que conmovió a sus seguidores. Sin embargo, este año había comunicado con optimismo que los resultados del tratamiento habían sido positivos y que ya no presentaba signos de la enfermedad. Su familia destacó precisamente ese aspecto al informar su fallecimiento: “La pérdida fue repentina e inesperada pero bendecida por el hecho de que Sam continuó libre de cáncer”, señalaron.
