
Los 1184: la banda chilena que renació entre amigos y recuerdos
La escena del rock independiente latinoamericano suma una nueva propuesta con historia detrás. Desde Santiago de Chile, la banda Los 1184 comienza a abrirse camino con un proyecto que mezcla amistad, recuerdos de adolescencia y una nueva etapa musical. En una entrevista con el programa Código de Rock, Paul —integrante del grupo— contó cómo nació la banda y qué hay detrás de su particular nombre.
Aunque el proyecto es reciente, su origen se remonta a muchos años atrás. Los integrantes se conocen desde la adolescencia, cuando con apenas 13 o 14 años formaron una banda llamada Arias Sucia. Aquella experiencia temprana los unió musicalmente durante su juventud, hasta que distintos caminos personales los llevaron a separarse.
El tiempo, sin embargo, volvió a cruzarlos. “En algún momento nos volvimos a encontrar y decidimos juntarnos otra vez para hacer nueva música”, explicó Paul. De ese reencuentro nació Los 1184, un proyecto que comenzó a tomar forma en 2024 y que refleja una etapa distinta en la vida de sus integrantes.
La evolución personal también se trasladó a las canciones. Mientras que en su etapa anterior la banda tenía un enfoque más político, hoy el grupo se inclina por composiciones más introspectivas. “Ahora hablamos más de nuestros propios recuerdos y experiencias”, comentó el músico, marcando un cambio en la identidad artística del proyecto.
El nombre de la banda también tiene un fuerte componente emocional. 1184 no es un número al azar: es la dirección de la casa donde el grupo solía ensayar cuando eran adolescentes. Allí vivía el baterista junto a sus abuelos, quienes les cedían una habitación para tocar. Entre baterías, amplificadores y largas tardes después del colegio, ese espacio se transformó en el punto de encuentro donde nació su pasión por la música.
Incluso años más tarde, cuando algunos de los integrantes ya estaban en la universidad, el lugar seguía funcionando como refugio creativo. “Siempre fue el lugar donde nos reuníamos”, recordó Paul, resaltando el valor simbólico que tiene esa casa para la historia del grupo.
Hoy, con Los 1184, aquellos amigos vuelven a compartir escenario y canciones, pero con una mirada más madura y nuevas inquietudes artísticas. La banda chilena comienza así una etapa que combina pasado y presente: la amistad que los unió de jóvenes y la música que los vuelve a reunir.
