Tras la escandalosa reivindicación del terrorismo de Estado en la Universidad Nacional del Centro, el docente Walter Ressia tuvo que presentar la renuncia.

La cotidianeidad de la sede de Olavarría de la Universidad Nacional del Centro (Unicen) se vio fuertemente alterada en las últimas semanas luego de que uno de sus docentes protagonizara un tan bochornoso como preocupante acto de reivindicación del terrorismo de Estado, el docente Walter Ressia se vio obligado a renunciar.
Según denunciaron alumnos que fueron testigos del exabrupto, Ressia le dijo a una alumna que era “una montonera” a la que “había que matarla, cargarla en el baúl de un Falcon verde y tirarla por ahí”.
Tras el escándalo, Ressia renunció y institución planteó su repudio, al igual que toda la comunidad educativa que integra la Unicen y la Comisión por la Memoria local.
El hecho cobró notoriedad tras el comunicado publicado por la Facultad de Ciencias de la Salud. En ese lugar, durante su clase y ante 200 alumnos del tercer año de la carrera de Medicina, Ressia trató de “guerrilleros montoneros” a quienes le plantearon una discusión académica sobre la guía del tratamiento del asma.
El profesor, especialista en gerontología y neurociencias, fue citado por el decano, Gustavo Otegui, y una hora después presentó la renuncia. De todas maneras, la Facultad señaló en una resolución del Consejo Académico que “la renuncia presentada por el docente involucrado no puede interpretarse como una circunstancia que elimine la necesidad de un pronunciamiento institucional respecto de los hechos denunciados”.
“La Facultad posee la responsabilidad de preservar la memoria institucional de aquellas situaciones que afectan gravemente la convivencia universitaria, la integridad de las personas que forman su comunidad y los valores democráticos que sustentan la educación superior pública”, subrayó la institución en su “enérgico repudio” al episodio.
Tras el escándalo se supo que Ressia “esporádicamente había hecho comentarios que no se corresponden con los buscados” en la casa de estudios olavarriense. Docentes, no docentes y estudiantes expresaron su condena ante los hechos y pidieron que las acciones de la Facultad no cesen con la renuncia. Hablaron de que los sucesos “interpelan a toda la comunidad educativa” en el marco de la formación de profesionales de la salud y reafirmaron un inclaudicable compromiso con el Nunca Más.
